Una Orden Martinista
Ordre Reaux Croix
«Eres el Hombre, no olvides nunca que eres la manifestación de la dignidad humana. Respeta esta noble herencia, pues esa es tu primera y principal misión sobre la tierra.»
— Louis-Claude de Saint-Martin
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El Martinismo es un camino de iniciación para quienes buscan la iluminación — lo que nuestros predecesores llamaron «la reintegración del hombre consigo mismo y con su origen divino».
El Martinismo es una tradición occidental esotérica de misterios con 250 años de antigüedad. Retrata el estado original del hombre como una unidad del ser: un estado despierto en el que nos vemos con claridad, con una visión directa y una gnosis de nuestro origen — lo que somos, y lo que buscamos.
En nuestra conciencia cotidiana dejamos que las influencias exteriores y el movimiento interior perturben esta claridad, quebrando la unidad original.
Esto da origen a la inquietud, la desarmonía y la ilusión respecto a la realidad, a uno mismo y al mundo. Tales ilusiones son un resultado natural de estar vivo, pero los patrones de pensamiento y de acción que crean se convierten pronto en hábitos petrificados. Se cae en un estado dormido, fuera de sí, y se pierde la claridad del momento.
Al adentrarnos en nuestras propias profundidades, percibiendo lo que somos y en lo que nos hemos convertido, nos liberamos de las ilusiones del hábito y vemos la realidad cara a cara. Nos convertimos en quienes somos.
El propósito de la Tradición es asistir a los hombres y mujeres que desean regresar a este estado espiritual original — uno que parece perdido en un tiempo en el que lo aparente y lo superficial dominan la comprensión de nosotros mismos.
La Orden es la custodia de un sistema de enseñanza y de un método — una práctica para reavivar, liberar y desplegar lo que yace oculto en las profundidades del ser humano.
A través de un lenguaje de símbolos, que habla a aquella parte de nosotros mismos que las palabras no pueden expresar, se alcanza la raíz de nuestro ser. Este camino se enseña en una Orden abierta a todos los hombres y mujeres, sin importar nacionalidad, preferencia o confesión religiosa.
Ordre Reaux Croix lo transmite mediante la iniciación, el autoestudio, la meditación, la filosofía, la alquimia interior y la teurgia, con raíces en el cristianismo esotérico primitivo, el hermetismo, la alquimia y el misticismo occidental. No se adhiere a ninguna confesión exclusiva, pero insiste en un respeto absoluto por toda la humanidad — por la luz de la Verdad que brilla detrás de todas las religiones.
Reunificada en 2002 por los custodios de sus tres linajes, la Orden retorna a una fuente organizada por primera vez en 1767, y está hoy activa en ocho países.
Los estudios comienzan con la iniciación en la Voie Cardiaque, la Vía del Corazón, y pueden profundizarse en la teurgia de los Élus Coëns o en el camino caballeresco de los C∴B∴C∴S∴.
Aunque en gran medida desconocida, la corriente martinista ha atraído a muchas figuras célebres — entre ellas el Zar Nicolás II, Nikolai Novikov, el Conde de Saint-Germain, Éliphas Lévi, Arthur Edward Waite, Helena Blavatsky, Papus, Hermann Hesse, Honoré de Balzac, Arnold Böcklin, Claude Debussy y Édith Piaf.
Ex uno, per tria, ad unum
Las Tres Ramas
Representamos la relación entre las ramas como un candelabro — una lumbrera, o flambeau, que disipa la misma oscuridad y donde arde el mismo fuego.
Voie Cardiaque
La Vía del Corazón
La rama mística y contemplativa, para quienes buscan una vía interior hacia la iluminación. El camino iniciático comienza aquí, para todos.
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Élus Coëns
Los Sacerdotes Elegidos
La rama teúrgica — la forma particular de magia ceremonial de Martinez de Pasqually, la orden teúrgica sistemática más antigua del mundo.
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C∴B∴C∴S∴
La Caballería
La rama caballeresca, nuestra herencia de Jean-Baptiste Willermoz — una perspectiva filosófica más profunda sobre el trabajo alquímico interior.
Entrar →«La única iniciación que preconizo, y que busco con todo el ardor de mi alma, es aquella por la que podemos entrar en el Corazón de Dios dentro de nosotros.»
— Louis-Claude de Saint-Martin
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